
![]() | El juego de la vida y la muerte * En la cancha del Juego de Pelota del Parque Xcaret ** Xbalanqué y Hunahpú enfrentan a los señores de Xibalbá Por Alejandra Flores Una de las más vistosas e impresionantes representaciones del deporte prehispánico más importante en Mesoamérica, el Juego de Pelota, tendrá lugar las noches del 30 de octubre al 2 de noviembre, en la cancha del Parque Xcaret y en el marco del 3er Festival de Tradiciones de Vida y Muerte, Xcaret 2008. Las fauces que llevan a Xibalbá, el mundo de los muertos, se abrirán cuando llegado el momento del enfrentamiento, arriben los contendientes y nos cuenten, con la rítmica precisión de sus movimientos, un fragmento de la historia del Popol Vuh. Montada por artistas del área de Juegos y Música Tradicional del Parque Xcaret, la representación, dirigida por Andrés Campos, permitirá a nacionales y extranjeros, acercarse a la cosmovisión maya en donde la lucha de los opuestos es eterna. Dispuestos a defender el equilibrio vital, estarán ahí los gemelos prodigiosos, los guerreros Ixbalanqué y Hunahpú. Puntuales a la cita acudirán también los señores de Xibalbá, los seres de la oscuridad. Ambos equipos llevarán consigo su uniforme ritual: sobre el máztlatl (taparrabo), un cinturón de cuero de venado para proteger las caderas, musleras, tobilleras y coderas. En el viento el sonido del caracol, en el teponaztle el ritmo que acompasa los corazones. Entonces dará inicio el ritual de la vida y la muerte. La pelota de hule encendida surcará los aires y a ella acudirán, uno a uno, los jugadores. Es la lucha entre el día y la noche, entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad. Vida y muerte en cada golpe de cadera, en cada rebote, en cada paso sincopado de los cuerpos alertas. Para los jugadores la pelota tiene vida propia, es el sol que muere y vuelve a nacer en el horizonte. Cada vez que el anillo de piedra reciba y despida al balón de fuego, cada vez que alcance el centro de la cancha, cada vez que recupere su sitio en el aire, los asistentes entenderán por qué el juego cumple, en cada instante dinámico, su destino ritual: el cosmos está en movimiento gracias al duelo eterno de la dualidad. Si usted aún no ha sido testigo de esta singular ceremonia de vida y muerte… es tiempo de programar su asistencia al 3er Festival de Tradiciones de Vida y Muerte, Xcaret 2008. |